«El esparto se convirtió en una mecha»: combustible, viento y relieve desataron el caos
Sin llamas, pero aún lejos de la extinción: continúa la lucha contra el incendio de Almería
El fuego pierde fuerza, pero la vigilancia continuará al menos una semana
La noche ha transcurrido con relativa tranquilidad en la zona cero del incendio forestal que desde la tarde del pasado jueves ha mantenido en tensión a los vecinos de Los Gallardos, Bédar y Lubrín, en el Levante almeriense. Aunque las llamas ya no están activas, el operativo de extinción ha permanecido en máxima alerta ante la existencia de numerosos puntos calientes y varios momentos en los que existía riesgo de reactivación, especialmente en las zonas con mayor masa forestal.
Los efectivos desplegados durante la madrugada han logrado mantener la situación bajo control gracias a las labores de refresco y consolidación del perímetro, evitando que el fuego volviera a propagarse.
Zona acordonada en el punto de inicio del incendio / J. J. Medina
El domingo amanece con la esperanza de que el que ya es considerado el gran incendio del verano en Andalucía pueda ser declarado oficialmente en fase de estabilización y, posteriormente, controlado. No obstante, el trabajo sobre el terreno continuará durante varios días más.
El dispositivo que trabaja en la zona afectada considera que aún será necesaria al menos una semana de vigilancia y labores de refresco para impedir que las llamas puedan reavivarse en alguno de los puntos todavía calientes.
Las autoridades darán más detalles esta mañana
Está previsto que el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, informe en el transcurso de la mañana sobre la evolución del incendio y la situación en la que se encuentra el operativo. Asimismo, la ministra de Defensa, Margarita Robles, visitará este domingo la zona afectada, mientras que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene previsto desplazarse al lugar este lunes.
Después de tres jornadas marcadas por la rápida propagación de las llamas, las evacuaciones masivas y el peor balance humano registrado en un incendio en Andalucía, el operativo concentra ahora todos sus esfuerzos en consolidar el control del fuego y evitar reproducciones, mientras la comarca comienza a recuperar lentamente la normalidad.
La evolución favorable del incendio ha estado marcada por unas condiciones meteorológicas mucho más benignas que las registradas durante las primeras horas de la emergencia. El aumento de la humedad y el descenso de la intensidad del viento han facilitado el trabajo de los equipos de extinción durante toda la madrugada, permitiendo mantener la estabilidad alcanzada el sábado. Según el último balance oficial, el fuego no ha experimentado avances significativos y la superficie afectada continúa situada en torno a las 6.600 hectáreas, mientras el flanco oeste sigue concentrando la mayor parte de la vigilancia al ser la zona donde todavía persisten puntos calientes y existe mayor riesgo de reproducciones.
Durante toda la noche, efectivos del Plan Infoca y de la Unidad Militar de Emergencias (UME) han centrado sus esfuerzos en extinguir pequeñas reactivaciones, asegurar el perímetro y localizar puntos calientes mediante drones en zonas como El Chive, Lubrín, El Marchal, Bédar y Los Gallardos. Además, los equipos han revisado caminos y viviendas aisladas en coordinación con la Guardia Civil para comprobar que no existieran nuevos riesgos para la población.
El dispositivo de extinción continúa movilizando a más de 500 efectivos del Plan INFOCA, la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Brigada de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF), bomberos de distintos parques, Guardia Civil, Policía Nacional, Protección Civil, sanitarios y otros servicios de emergencia.
Aunque parte de los medios aéreos ya permanecen en situación de disponibilidad debido a la mejora de la evolución del incendio, continúan preparados para reincorporarse de inmediato si fuera necesario. Mientras tanto, los equipos terrestres mantienen los trabajos de liquidación de puntos calientes, vigilancia permanente del perímetro y control de posibles reactivaciones, unas labores que se han prolongado sin interrupción durante toda la madrugada.
El consejero de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, Antonio Sanz, destacó este sábado que el trabajo desarrollado durante toda la jornada permitió estabilizar buena parte del incendio y avanzar «con la máxima prudencia» hacia una recuperación progresiva de la normalidad.
Regresan más de 600 evacuados, aunque cientos siguen fuera de sus viviendas
La mejor noticia de las últimas horas ha sido la autorización para que más de 600 personas evacuadas puedan regresar a sus viviendas. La medida afecta a los vecinos de Los Castaños, Almocáizar, Alfaix y el camping de Los Gallardos, además del levantamiento del confinamiento que permanecía vigente en el municipio de Lubrín.
No obstante, todavía existen zonas donde las condiciones de seguridad no permiten autorizar el regreso de la población. Las personas que siguen desalojadas permanecen alojadas en distintos establecimientos hoteleros de la comarca, junto a sus mascotas, después de que todos los albergues habilitados durante la emergencia hayan quedado ya cerrados al no existir demanda.
Durante los momentos más críticos del incendio fueron desalojadas más de 1.400 personas, en uno de los mayores dispositivos de evacuación registrados en la provincia de Almería. La reapertura de la autovía A-7 y el regreso progresivo de los vecinos evidencian la mejora de la situación, aunque la carretera AL-6109 continúa cerrada por motivos de seguridad, permitiéndose únicamente accesos controlados para atender al ganado o recoger medicamentos y enseres personales.
Doce fallecidos, ocho denuncias por desaparición y una veintena de ilocalizados
El balance humano continúa siendo el aspecto más dramático de una tragedia que ya se ha convertido en uno de los incendios forestales más mortíferos registrados en Andalucía.
Hasta el momento se mantiene el balance oficial de doce personas fallecidas y ocho heridos, cuatro de ellos ingresados en estado grave en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla. Otros tres permanecen hospitalizados en Torrecárdenas y uno más en el Hospital La Inmaculada de Huércal-Overa.
Paralelamente, el Centro Integrado de Datos mantiene registradas ocho denuncias por desaparición relacionadas con el incendio, mientras las autoridades también trabajan para localizar a una veintena de personas ilocalizadas, una categoría distinta que engloba a personas con las que sus familiares todavía no han conseguido contactar y cuya situación sigue siendo objeto de comprobación.
Durante este domingo continúan además las batidas sobre el terreno para descartar la existencia de nuevas víctimas. A las labores de reconocimiento se incorporan 59 efectivos del Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA) y voluntarios de Protección Civil, que recorrerán toda la superficie afectada mediante sistemas de georreferenciación por GPS para garantizar que ninguna zona quede sin inspeccionar.
Los doce cuerpos ya tienen perfil genético
Uno de los principales avances registrados durante las últimas horas se ha producido en el proceso de identificación de las víctimas mortales. El departamento de Biología del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil ha conseguido obtener ya los perfiles genéticos de los doce cuerpos recuperados tras el incendio. Sin embargo, la identificación oficial todavía no ha podido completarse, ya que los especialistas permanecen a la espera de realizar las comparaciones de ADN con los familiares de las víctimas.
La principal dificultad radica en que numerosos familiares residen fuera de España y están desplazándose hasta el país para facilitar las muestras biológicas necesarias. El Centro Integrado de Datos, en el que trabajan conjuntamente médicos forenses, Guardia Civil y Policía Científica, confía en poder avanzar en las próximas horas conforme vayan llegando esos familiares.
La investigación sobre el origen continúa abierta
Mientras la emergencia entra en una fase de mayor estabilidad, la investigación para esclarecer el origen del incendio continúa abierta y bajo la dirección de la Guardia Civil.
Los agentes mantienen las inspecciones sobre el terreno para determinar cómo se inició un fuego que en apenas unas horas arrasó unas 6.600 hectáreas, obligó a evacuar a más de un millar de personas y movilizó uno de los mayores dispositivos de extinción desplegados en Andalucía en los últimos años.
Con la situación ya mucho más favorable que en jornadas anteriores, el objetivo prioritario del operativo pasa ahora por consolidar definitivamente el perímetro, extinguir los últimos puntos calientes, evitar cualquier reproducción y evaluar con precisión los daños ocasionados por un incendio que ha alterado durante varios días la vida de todo el Levante almeriense y que deja un trágico balance de doce fallecidos, ocho heridos y miles de hectáreas calcinadas